viernes, 3 de septiembre de 2010

algo confuso



Las gotas de agua corrían por su saco negro, con cada paso que daba sus botas escurrían agua a montones; su cabello siempre perfecto, completamente lacio, negro y largo, siempre cargaba su bolso de marca Channel, que por los gestos de la chica parecía estar muy pesada, los enormes y oscuros lentes le tapaban esos ojos tan grandes y hermosos que eran cafés pero se observaban más claros, como miel, de esos ojos brotaban lagrimas las cuales no la han dejado en paz desde que salió de su casa, pero al fin llego al aeropuerto.
Cerro su sombrilla, saco su teléfono celular, solo para observar la hora, justamente las 12 pm, ella volteo su cuello y observo a una persona, en específico se le dilataron las pupilas, pues noto un hombre tan parecido a alguien preciado para ella, al cual amaba desde pequeña, y en ese momento no pudo pensar y se dijo en vos baja muy desanimadamente “como, no puede ser, el ya no está más con migo, no puede ser el”, dejo eso atrás, tomo su boleto, observo la hora de su salida y en ese preciso momento la vos de una señorita menciono su vuelo, ella casi corrió al avión pues no quería que se dieran cuenta de su estado de ánimo.
Al subirse al avión se percató que se había sentado un hombre muy alto y con un traje muy serio como si fuera a un funeral, ella casi no le prestó atención a ese hombre y se dio vuelta para observar afuera de la ventana, seguida de una acción,  pues se puso unos audífonos, todo esto lo hizo para perderse en su mundo y olvidar aquella perdida de ese hombre que había amado por tantos años, y que ahora lo extrañaba como nunca, y ella se preguntaba dentro del avión que como podían haberle hecho eso, si él nunca había herido a alguien, de cualquier manera.
Al llegar a la funeraria hizo una sonrisa fingida a la familia de su esposo, tomo el ultimo asiento de ese lugar, y ella trataba de acordarse de algo sobre él, pero solo tenía en su mente la sonrisa de ese hombre, lo extrañaba tanto que unos primos fueron a darle un tipo de pésame y al igual la saludaron y le preguntaron por sus hijos pero ella no les prestó atención pues, en ese mismo instante entro el padre de ella ¿pero el que hace aquí? El que engaño a su progenitora y en ese momento sus miradas se entrelazaron la de él fue de alegría, pero en el caso de ella fue lo contrario, se paró muy lento y lo saludo y aunque ella no quiera él era su padre. El muy desanimado le tuvo que comentar a su hija que su madre había muerto, ella no lo podía creer y se puso a llantos más fuertes tanto así que salió del cuarto hacia la calle ella hizo la parada a un taxi, mientras que su padre le decía que la perdonara y que él sabía que había cometido un error, entonces respondió – no lo sé- claro pues fue lo único que entendió por qué ella era veracruzana pero hace 40 años que no hablaba el español y era casi 100% inglesa. Ella le ordeno al taxi que la llevara al malecón, se bajó del taxi siguió caminando sin rumbo fijo, después de horas se sentó en la acera y se puso a llorar que hasta hizo un pequeño charco.
Al día siguiente asistió a la funeraria pero lo que ella no sabía es que ese día del llanto su padre se infarto y jamás le pudo decir un te quiero, pues el ya no estaba más aquí en el mundo y ella se sentía desanimada y defraudada por sus acciones.


Fin

2 comentarios:

  1. Oviedo: la verdad el titulo queda bien porque no entendí mucho el cuento jaja, pero al momento de expresarte de la persona lo haces muy bien aunque te falto un mejor final suerte para la próxima.

    ResponderEliminar
  2. esta un poco confuso el cuento pero esta bien (Y) entretenido gatitos ^^' eaea

    ResponderEliminar